Era natural imaginarla grácil y ligera bailando con el viento. Luciendo sus alas cual tul de vivos colores, cometa de la naturaleza. Singular y confiada. Tan pequeña, tan frágil. Sin una vida sencilla. Nacer para enfrentarse a una dura metamorfosis y renacer para ser al fin libre. Paradoja de la vida cuando se la observaba, tan quieta, prendida de alfileres en aquella vitrina del X Congreso de Entomología.