Categoría: Poesía

DISTANCIAS

Paseas,
lo murmura la brisa
que reverbera en mi oído
con el eco de tu voz.

A lomos del viento
—intrépido jinete—
persigues mi desamparo
arrancándome, como hoja en transición,
del lugar en el que pendo
cuando tu ausencia me envuelve.

Y me elevas, me revuelves,
juegas a dejar que caiga para luego retenerme,
acaricias mis esquinas recorriendo mi contorno,
te cuelas entre mis sombras para prender esa llama
en la que habré de quemarme
cuando tu aliento la avive.

Arañas mi silueta, premeditado tormento,
y tiemblo, mientras espero la mordedura fatal,
devolviéndome la imagen de la voluntad rendida
a la pasión, al anhelo,
que tu osadía alborota ignorando mi agonía.

Como señor de mis horas, de mis noches, de mis días,
conocedor de mi alma, de mi pulso y de mi carne,
seduciendo el pensamiento, el ímpetu, la lucidez,
atravesando el espacio, surgiendo como energía
que envuelve todo mi cuerpo
y te acerca, al fin, a mí.

Tras la niebla

Idoia Mielgo Merino_firma

MAREJADAS

Se despliega la mirada,
resplandor rojizo
que baña el alma toda
y la sublima,
que impulsa los latidos
derramándose
en anhelos que despiertan
sin prudencia,
el juicio se paraliza y libera
todo lo incierto
y lo imposible de la mano,
mas nada hay
en ese océano insondable
capaz de contenerse
o razonarse,
nada hay
que cuando todo se desborda,
pueda alzar diques
que de su ímpetu nos guarden.

Tras la niebla

Idoia Mielgo Merino_firma

 

A MEDIO VIVIR

Vivir a medias, desde la barrera,
intentando nadar y guardar la ropa,
querer escapar con los pies atados,
esquivar al sueño por miedo a soñar.

No querer degustar por si nos gustara,
abandonarlo todo antes de empezar,
evitar los roces por si abren heridas,
apretar los ojos para no llorar.

Ver pasar los trenes sin comprar billete,
huir del silencio que hace pensar,
amontonar horas casi sin usarlas
atrincherados —a salvo— en la comodidad.

Idoia Mielgo Merino_firma