Correspondencia poética
En este apartado aparecerán las cartas seleccionadas de entre todas las que voy recibiendo. Y se irán sumando a la galería poética de este rincón.
QUERIDO TÚ:
Hay una cosa que todavía no sé explicar bien: por qué algunas personas se quedan en nosotros incluso después de haberse ido.
Hace tiempo perdí a alguien. No ocurrió nada extraordinario. No hubo una última frase digna de una película, ni una despedida que supiéramos que era la última. Simplemente llegó un día en que dejamos de hablarnos y, después, los días hicieron su trabajo.
Al principio pensaba que echar de menos era recordar. Ahora creo que es otra cosa. Es encontrar una canción y pensar, durante un segundo, que tendría que contársela. Es ver una calle y recordar cómo caminaba por ella. Es tener una pequeña alegría y descubrir que todavía existe dentro de ti el impulso de compartirla con quien ya no está.
Lo extraño es que con el tiempo el dolor cambia de sitio. Ya no ocupa todo. Se queda en un rincón, tranquilo, y algunas veces sale a la luz.
Supongo que eso es lo que me habita últimamente: la certeza de que queremos a las personas también después de perderlas. Y quizá amar sea, en parte, aprender a hacerles sitio cuando ya no pueden volver.
No tengo una conclusión para esto.
Solo quería decirlo.
Te escribo porque algunas cosas, si no se escriben, parece que nunca han sucedido.
Un abrazo,
Alguien que todavía recuerda.
Te fuiste
sin que el día supiera
que era la última vez.
Después,
los días hicieron su trabajo:
borraron tu voz de las habitaciones,
pero no de mí.
A veces una canción,
una calle,
una pequeña alegría,
abre de pronto la puerta
por donde vuelves.
Y entonces comprendo
que perderte
no fue dejar de quererte,
sino aprender
a hacerte sitio
en un lugar
al que ya no puedes volver.
Por eso escribo.
No para que regreses,
sino para que el silencio
no tenga la última palabra.
«Escribir una carta es enviar un mensaje al futuro; hablar desde el presente con un destinatario que no está ahí. [...] La correspondencia es la forma utópica de la conversación porque anula el presente y hace del futuro el único lugar posible del diálogo».
—Ricardo Piglia—
Aquí iré dejando las cartas que han ido formando la «Carta destacada del mes».