Ensombrecer la razón para ocultar un paisaje que, quizás, hiere. Dejar que la niebla espesa se extienda y aquiete los sentidos en un amortiguado silencio. El brillo se pierde y el daño se aletarga y en ese limbo sobrenatural se sumergen los recuerdos, mientras el frío va floreciendo venciendo la esencia cálida del ser entre el gris y el blanco que surgen de la negrura.
Las mariposas son al tiempo seres vulnerables y libres. La esencia de la vida en un colorido recipiente único y efímero. Hay tantas mariposas que revolotean a lo largo de nuestra historia: risas, lágrimas, secretos, vivencias… Mariposas de alas delicadas que vuelan sobre nosotros refrescando la esencia de cada uno. Con su aleteo, la mariposa, altera el espacio, el tiempo, en una búsqueda de lo que cada uno ha de ser.