Daily Archives: 27 de mayo de 2023

ESTELAS DE NUESTRA RUTA

La espera es como una puerta cerrada que miramos expectantes. En la que se estrellan los minutos prendidos de un pomo que esperamos ver girar franqueando el paso a nuestra esperanza, a nuestros anhelos.

Y en ese tiempo desértico se amontonan a nuestro alrededor las hojas caídas del calendario. Maleza marchita que va apagando nuestros pasos. Todo parece detenerse cuando uno espera y cada segundo se dilata —elástico— poniendo a prueba el valor de quien confía.

Pero una puerta es una puerta y al final… siempre acaba abriéndose. Aunque por esa misma condición, después, vuelva a cerrarse.

Y entre puerta y puerta, fuimos dos esperas enfrentadas, dos buscadores, un cúmulo de sueños perdidos. Conteníamos toda la intensidad que se amontona en la imposibilidad de compartir. Y se cruzaron los caminos, e intercambiamos las cargas, yo tomé la tuya y tú, me despojaste de la mía.

Si miro en los mapas de mi viaje, en ese momento dejé de ser. Dejé de ser mi día a día, dejé de ser la rutina y el poso de lo que va quedando. Puedo lanzar mi mirada hacia la lejanía y vislumbrarme, en mi hoy, en una escena distinta —¿siendo lo que siempre quise ser?—. Y te encuentro frente a mí. En el mismo itinerario. Esperándome. Tendida tu mano que, ahora, completa la mía.

NUESTRO NUEVO AHORA

En qué aurora he de buscarte,
qué silencio ha de acercarme
a ese misterio que encierras,
que tantas veces te entierra
y que me impide alcanzarte.

En qué atardecer perdimos
las caricias, nuestros mimos,
la risa que desertaba
—y que siempre nos aislaba—
de realidades y ruidos.

Es ahora un nuevo inicio
otro tiempo, otro sitio
que me permite abrazarte,
oír tu risa, mirarte,
poner a cero el contador…
                                                 que me devuelve al principio.

Idoia Mielgo Merino_firma

CALLAR PUEDE SER MÚSICA

Callar puede ser una música,
una melodía diferente,
que se borda con hilos de ausencia
sobre el revés de un extraño tejido.
La imaginación es la verdadera historia del mundo.
La luz presiona hacia abajo.
La vida se derrama de pronto por un hilo suelto.
Callar puede ser una música
o también el vacío
ya que hablar es taparlo.
O callar puede ser tal vez
la música del vacío.

  —Roberto Juarroz

INSTRUCCIONES PARA LLORAR…

«La importancia de las lágrimas no reside en las lágrimas en si mismas, pero si las suprimes, todo lo que está debajo de ellas se pierde».
Gendlin. E

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

FIN

Manual de Instrucciones (Historias de Cronopios y de fama)

—Julio Cortazar —