Categoría: Poesía

ACASO (soneto)

Acaso despertar a lo evidente
te ocasione más daño todavía,
mejor seguir en la melancolía
que adormece tu pena dulcemente.

Todavía aletea y no es reciente,
el vuelo de aves negras que desvía
la mágica ilusión que día a día
dejaba en tu interior huella latente.

Era tanto tu amor, tan desmedido
que aún tras la traición no comprendías
que lo que tanto amabas ya es olvido.

Y buscas en las noches y en los días
la mágica ilusión que no has perdido,
que guardas entre viejas melodías.

Palmi Merino Portela

ÚLTIMO VUELO

Algunas noches, que se parecen a esta,
suenan ahí afuera voces
que me templan por dentro,
y entonces,
surgen extraños versos
que titilan como sueños indecisos.
No hay ni una gota de ron en el vaso
y las sombras son,
por así decirlo,
ese turbio mensaje de sima y locura.
En esas noches de dolor secreto
los relojes se quiebran
para contemplar con calma
el rostro fermentado de mis días.

En esa quietud, piedra a piedra,
deletrear los abismos con tanto sosiego
es iniciar el último vuelo.

(Imanol Bueno Bernaola) —La nieve cubriendo el patio

EL AMOR QUE CALLA

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro!
Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.
Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!

PLAYA

Se agolpan las lágrimas
en mi orilla,
su sal araña mis ventanas
y extenúa mi mirada
en un ocaso inevitable.

A la deriva,
saqueada,
vaciada,
invoco la fuerza de esta marea
que me azota
para que me evacúe
allá donde el dolor no alcanza,
—en aquella nada conocida,
Íntima—,
de nuevo en la grieta
donde mis heridas
conocían cada esquina,
cada filo,
cada oquedad.

 

Idoia Mielgo Merino_firma