Daily Archives: 5 de abril de 2021

VIRUS

Sombrías nubes
se amontonan en un cielo herido.
El sol derrama su sangre
en agónico intento
por encender conciencias,
por adelantar la primavera
para que la vida estalle
y se derrame la sensatez
sobre los hechos estériles,
en un mundo que hiberna,
sordo al clamor de los tiempos
que olvidan el pasado
y despeñan el futuro.
La clave está en tejer minutos
en el tiempo presente
que conformen la resistencia
contra esta desgana
que infecta a la humanidad.

ESTOY

Estoy.
Lo sé, a pesar de continuar donde estamos.
Hay veces que la distancia parece crecer.
En ocasiones un silencio
se entierra más profundamente
que las palabras repetidas.
Quizás oí tu silencio.
Te ofrezco espejismos que rompen
contra los arrecifes que rodean estos días,
convirtiéndose en espuma.
Y tú esperas…
perseverante, imperturbable.
Te imagino arena
en espera de la caricia del mar.
Te sigo buscando
escondida entre mis inquietudes,
exiguo consuelo, lo sé;
ni siquiera las manos,
esas que, al pasear, se prenden a las tuyas
me responden.
Mi interior se agita
impaciente, ante la ausencia de indicios
que anuncien que ya todo está en calma.
Amaina la tempestad, despacio…
Necesito del refugio que me descubrieron tus brazos.

UN ESCUCHAR

Ven, acércate, quítate el pelo de la oreja que te quiero decir algo. Será bonito y agradable de escuchar y te lo diré muy bajito, será casi imperceptible para el oído humano, pero te llegará. Pondré mis manos alrededor, para que el eco te lo repita cuantas veces quiera hacerlo y para que sean más nítidas mis palabras, más claras, mejores si cabe. Eso es, ya huelo a ti; me gusta tu pelo en mi cara, tu piel cerca de mí. ¿Preparada?, bien. Lo que voy a decirte es sencillo y breve. Es un disparo al corazón y sé que me resultará fácil hacerlo porque eres tú, porque confió en ti y porque me apetece que lo sepas. Mis labios en tu lóbulo. Te lo voy diciendo muy despacio …… Ya está. Sólo te pido que, como todo lo nuestro, quede entre nosotros.

Mr. Mckenzie.